La fracasada obra del ferrocarril Venezuela le llenó de $ los bolsillos a los “revolucionarios”

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*** El plan ferroviario venezolano, ideado por el  régimen chavista, no tiene ni origen ni destino, solo improvisaciones engañosas y malversaciones de los fondos públicos.

Al primer tren bala de América del Sur se le mojó la polvora

Aquel encantador de serpientes que fue Hugo Rafael Chávez Frías, le vendió al país un modelo de fraternidad socialista: “el primer tren bala de América del Sur”. Dijo que era un tren con tecnología china, que llevaría progreso a zonas rurales de Venezuela, pero como todo lo de su régimen, ese proyecto ha sido abandonado y ha pasado a simbolizar el colapso de la economía, por el petróleo y los miles de millones de dólares invertidos en esa obra y en los bolsillos de quienes han manejado las firmas y los pagos de los contratos.

Se recuerda que escasos meses de la toma de posesión de Chávez, y de su instalación en Miraflores, comenzaron a correr rumores sobre la continuación del plan ferroviario nacional. El país -embriagado por el triunfo el golpista de F-92- vio con cierto agrado tal posibilidad. En los dos  años siguientes se observaron varios frentes de trabajo en distintos estados del país.  En ese punto ya se sospechaba que éste era un proyecto caprichoso del encantador de serpientes, porque no se analizaron las rutas, los costos, y lo que se transportaría por ese sistema ferroviario.

Se inició con bombos y platillos el súper millonario boom publicitario para vender a los venezolanos las bondades del camino de hierro. Se habló mucho sobre la construcción de aproximadamente mil kilómetros de vía ferroviaria, presentándole a diversas poblaciones del interior de la república, videos de líneas férreas, por donde rodaron las mentiras y el engaño, acompañados de falsas pantallas y vallas publicitarias. Todo ocurría en la medida en que las campañas electorales definían fechas y objetivos.

En los diversos procesos electorales, habilidosamente el gobierno utilizó la buena fe de los habitantes de ciudades, pueblos y caseríos, convenciéndoles de que ese caballo de hierro llamado ferrocarril, a corto plazo los llevaría al progreso y a la modernización de las nuevas generaciones.

Conocedores de la materia, con quienes hemos conversado largamente nos aseguraron que “esa fantasía cruelmente engañosa, comenzó a construirse sin un plan de trabajo, sin calcular costos, sin un cronograma de pagos, acorde a los costos de dicho proyecto, y sin saber la procedencia del monstruoso financiamiento requerido para pagar esta gigantesca obra, prometida conscientemente sólo con fines electorales”.

LAS RUTAS EN CONSTRUCCIÓN

Estado Guárico:

  1. Tramo: Calabozo – El Rastro – Dos Caminos – Ortiz : Totalmente paralizado por falta de pago.

  2. Tramo: Santa Rita de Cabruta – Chaguaramas: Totalmente paralizado  por falta de pago.

 Entre los Estados Guárico y Cojedes:

  1. Tramo: Dos Caminos (Guárico) – Río Verde (Cojedes): Se encuentra paralizado por falta de pago.

Entre los Estados Guárico y Anzoátegui:

  1. Tramo: Anaco – Tinaco – Aragua de Barcelona – Zaraza:  paralizado por falta de pago.

Entre los Estados Aragua y Carabobo:

  1. Tramo: La Encrucijada – Maracay – Mariara – Guácara – San Diego – Puerto Cabello: Es el tramo más adelantado en obras, pero también  se encuentra paralizado por falta de pago al consorcio italiano que lo construye.

El tramo más importante a construir sería entre Charallave, estado Miranda y Aragua, pero ni siquiera conocerse la ruta por donde pasaría. La lógica indica que si el ferrocarril arrancaba desde Caracas, llegando actualmente hasta Charallave, lo correcto era que continuara hacia Aragua y Carabobo, llegando hasta Puerto Cabello, y tendríamos la respuesta a la movilización de estudiantes, trabajadores, industriales y turistas, además del transporte de mercancías, tanto de importación como de exportación, entre Caracas y Puerto Cabello.

En el recorrido lógico del tramo que enlazaría a Miranda con Aragua, vía Charallave, no existen ciudades ni otro tipo de poblaciones, en consecuencia, no hay a quien electoralmente engañar pidiéndole el voto, y es por eso que hoy por hoy, ni siquiera se conoce la ruta del referido tramo.

VENEZUELA-CHINA

Los conocedores de ese proyecto aseguran que el plan ferroviario del  régimen, no ha tenido ni tiene, ni origen ni destino. Solo improvisaciones engañosas y malversaciones de los fondos públicos.  Muchos de esos proyectos iniciados y no terminados son irrealizables, ya que carecen de asesoría profesional, igualmente carecen de base económica y de conciencia administrativa y gerencial. Ha sido el gran fraude de los mal llamados revolucionarios.

En esta imagen del 21 de marzo de 2016, las ruinas de una estructura en una fábrica de ferrocarriles abandonada por sus gerentes chinos, en Zaraza, estado de Guarico, Venezuela. Un consorcio de empresas estatales encabezado por el China Railway Group Ltd, la fabricante de trenes más grande del mundo, recibió el encargo de construir un tren bala en Venezuela. La obra iba a inaugurarse hace cuatro años

Los problemas que enfrenta el proyecto se hacen patentes

Los problemas que enfrenta el proyecto se hacen patentes en Zaraza, calurosa ciudad de 75.000 habitantes donde había una fábrica que producía durmientes de hormigón para las vías. En filmaciones del gobierno de 2013 se ven terrenos bien cuidados y canchas de básquetbol en las que los trabajadores chinos y venezolanos socializaban.

Poco después de la partida de los gerentes chinos en enero de 2015, una turba de residentes de la zona, algunos de ellos armados, saquearon el lugar y se llevaron todo lo que tuviese valor. Empezando por los generadores, las computadores y los acondicionadores de aire, cargados en camioneta. Vándalos destrozaron decenas de edificios para llevarse pedazos de metal, cables de cobre y azulejos. Parte de ese botín se vendió en puestos a lo largo de un camino.

En el sitio donde alguna vez hubo decenas de edificios modernos, ahora pasta el ganado, junto a una fábrica que ha sido desmantelada y saqueada. Un cartel rojo en forma de arco, con inscripciones en chino y en español, es todo lo que queda de lo que hasta hace un par de años fue un activo complejo con 800 empleados. La debacle se aceleró a principios del año pasado, cuando los directores chinos del proyecto se fueron calladamente. Como ocurre con tantos proyectos de trasfondo político que no se concretaron en Venezuela. Las infraestructuras destruidas y abandonadas contrastan con el promisorio despegue de la iniciativa. Hace una década Chávez dijo que un ferrocarril entre Tinaco y Anaco ayudaría a poblar esa llanura y atraería proyectos de desarrollo de las zonas costeras. Debía abarcar 468 kilómetros y transportar 5 millones de pasajeros y 9,8 toneladas métricas de carga por año a una velocidad de 220 kilómetros por hora.

Venezuela paga a China con petróleo

Chávez recurrió a China, uno de sus aliados ideológicos más estrechos, para la financiación y la ingeniería del proyecto, que era parte de un acuerdo petrolero por 7.500 millones de dólares que hizo de Venezuela, el país que más préstamos recibió de China. Se encomendó la construcción a un consorcio de empresas estatales encabezado por el China Railway Group Ltd, la fabricante de trenes más grande del mundo. Pero el plazo para completar el proyecto venció hace más de cuatro años sin que las obras hayan sido terminadas y ya casi no se trabaja en la iniciativa.

¿Es un “elefante blanco”?… Nooo, es un “elefante rojo rojito”

Se conoce como “elefante blanco” una obra pública de construcción, mantenimiento o instalación de un bien inmueble, la cual tiene un impacto negativo para la comunidad debido a que ha sido abandonada o está  inconclusa,  sus costos superan los beneficios de su funcionamiento, no es utilizada, o su uso es diferente para aquel que fue creada. En el caso del ferrocarril venezolano, evidentemente que no se trata de un elefante blanco, sino de un elefante rojo rojito, como sus aprovechadores.

José Rafael Ramírez
Periodista, CNP 3.141